Para cafeterías

La tarjeta de sellos de su cafetería,
ahora en el celular de sus clientes.

Eso es Argox, y no es más complicado que eso: su cliente guarda una tarjeta en el celular, usted le pone un sello en cada café, y al juntar los que usted decida se lleva su premio. Sin aplicaciones que bajar, sin aparatos que comprar. Cuesta $599 + IVA al mes, y el primer mes es gratis.

Le mandamos esta página porque creemos que a su cafetería le sirve. Abajo está cómo funciona, qué se ha medido de estas tarjetas y una calculadora para que saque su propia cuenta.

Cómo funciona, en corto

Son tres pasos y ninguno es suyo de más.

Usted no instala nada ni aprende un sistema nuevo. Lo único que cambia en su barra es que, mientras prepara la bebida, alguien de su equipo escanea un código.

1

Su cliente la guarda

Escanea el código que usted deja en la barra y la tarjeta se queda en su celular, junto a su tarjeta del banco. No baja ninguna aplicación.

2

Su barista le sella

Mientras prepara la bebida, le escanea el código desde cualquier teléfono. Cinco segundos; la fila no se hace más lenta.

3

El celular le avisa

Cuando le falta uno, su cliente lo ve. Cuando se lo gana, también. Usted no persigue a nadie.

¿Quiere verla? Agregue una tarjeta de prueba a su Wallet (ábralo desde Safari en su iPhone)

¿Y esto funciona? Esto es lo que se ha medido

Compre 10, el 11 va gratis.

Tres investigadores siguieron durante meses las tarjetas de sellos de una cafetería real y midieron cuántos días pasaban entre un café y el siguiente. Encontraron algo que cualquier barista intuye pero nadie había medido: entre más cerca estaba el cliente del café gratis, más seguido venía.

20%más rápido

Eso se acortó el tiempo entre una compra y la siguiente, del primer sello al último.

2cafés de más

Lo que compró de más cada cliente mientras llenaba su tarjeta, comparado con su propio ritmo sin apurarse.

Kivetz, Urminsky y Zheng, «The Goal-Gradient Hypothesis Resurrected: Purchase Acceleration, Illusionary Goal Progress, and Customer Retention». Journal of Marketing Research, vol. 43, núm. 1, 2006.

El segundo experimento

Dos sellos de regalo casi duplicaron las tarjetas completadas.

Otro par de investigadores repartió 300 tarjetas y las siguió nueve meses. A la mitad, una de 8 sellos vacía. A la otra mitad, una de 10 sellos con 2 ya puestos de cortesía. El esfuerzo real era idéntico —ocho cafés pagados— y el premio también. Lo único distinto era empezar sintiendo que ya llevaba algo avanzado. Este se hizo en un autolavado.

Tarjeta de 8, empezando de cero19%

la completaron

Tarjeta de 10 con 2 sellos de regalo34%

la completaron

Qué hacer con esto: regale el primer sello ahí mismo, en la barra, cuando su cliente guarde la tarjeta. No le cuesta casi nada y casi duplica las probabilidades de que la termine.

Nunes y Drèze, «The Endowed Progress Effect: How Artificial Advancement Increases Effort». Journal of Consumer Research, vol. 32, núm. 4, 2006.

Por qué no basta el cartoncito

La idea no es nueva. Lo que cambia es que ahora se ve.

Todo lo anterior depende de una sola cosa: que el cliente vea cuánto le falta. Ahí es donde la tarjeta de cartón se cae.

Se pierde

Anda en la cartera con diez tickets. Se dobla, se moja, se queda en la otra bolsa.

Se copia

Un sello de tinta lo consigue cualquiera. Regala premios que nadie se ganó.

No le avisa a nadie

El cartoncito no puede decirle a su cliente que ya solo le falta uno. Y ese aviso es justo lo que lo trae de vuelta.

Haga la cuenta

Con sus números, no con los nuestros.

Si cada uno suma dos cafés de más mientras llena su tarjeta:

100 cafés · $7,000

Eso es 10 veces lo que cuesta Argox al mes ($695 con IVA).

Los dos cafés salen del experimento citado arriba, no de una promesa nuestra: es lo que compraron de más los clientes de aquella cafetería mientras llenaban su tarjeta. Su resultado depende de su negocio.

$599+ IVA al mes ($695 con IVA)

El primer mes es gratis. Sin contrato, sin instalación, sin aparatos que comprar. Se sale cuando quiera.

  • Todos los clientes y todas las visitas que quiera
  • Hasta 5 personas de su equipo sellando
  • Con el nombre y los colores de su cafetería
  • Apple Wallet y Google Wallet
  • Usted ve quién viene y cada cuándo

Su tarjeta puede estar viva
antes de que cierre hoy.

Usted escoge el premio, nosotros armamos la tarjeta y su código se queda en la barra. El siguiente cliente que pida un café ya se la lleva.